A doce días del trágico doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió el norte del país, la esperanza y la disciplina no flaquean en los terrenos más afectados. Mientras diversas regiones intentan retomar paulatinamente sus actividades y los contingentes internacionales comienzan a retirarse de las operaciones, los rescatistas de la Brigada de Rescate y Salvamento Mario “El Perro” Cisneros se mantienen firmes entre el polvo y las estructuras colapsadas.
A pesar de las severas complejidades logísticas, la falta de maquinaria pesada en ciertos sectores y el riesgo latente por la inestabilidad de los terrenos, los rescatistas de la brigada siguen ejecutando labores minuciosas de remoción de escombros y búsqueda de personas.
«Cada minuto cuenta. Mientras exista una labor que cumplir con las familias afectadas y el resguardo de la población, nuestras unidades permanecerán activas en el terreno»


